Entre el Congreso Nacional y el Parque Central de Tegucigalpa hay una calle estrecha llamada BolÃvar donde, con algo de suerte, caben algo más de mil personas apiñadas. Fue ahà donde, ante menos público que ese, el nuevo presidente de Honduras, Nasry Asfura —conocido como Papi a la orden— salió a dar un breve discurso de agradecimiento, tras recibir oficialmente la investidura presidencial este martes. “Gracias a todos los que lucharon por nuestra querida Hondurasâ€, dijo de forma escueta, mientras un grupo reducido de simpatizantes lo ovacionaba. Asfura asume el mando del Gobierno de este paÃs de ocho millones de habitantes precedido por el apoyo público que le dio el presidente estadounidense, Donald Trump, pocos dÃas antes de las elecciones del pasado noviembre.