#IA #FIL
El uso de la Inteligencia Artificial (IA) tiene un costo ambiental significativo que los gobiernos no están atendiendo. Modelos avanzados como ChatGPT y diversas plataformas digitales requieren enormes recursos para operar, lo que genera un impacto considerable en consumo de energía y agua. Cada interacción con un chatbot implica gasto de electricidad y del vital líquido, lo que abre cuestionamientos urgentes sobre su sostenibilidad.
Así lo expuso Toby Miller, profesor de estudios culturales, medios de comunicación y tecnología de la Universidad de Nueva York.