Con esta operación, la compañía que preside César Alierta consigue mejorar su situación competitiva en el mercado de la banda ancha y de la televisión de pago, y cerrar el camino a una compra por parte de TIM, la filial brasileña de Telecom Italia.
La oferta, cuyo plazo expira el próximo 3 de septiembre, incluye el pago en efectivo y en acciones, y está sujeta al visto bueno de las autoridades regulatorias
Como contraprestación, Telefónica está dispuesta a venderle a la compañía francesa el 8,3% que posee en Telecom Italia. Una operación, que de materializarse, daría a la operadora española el beneplácito del regulador brasileño, que le ha conminado a que venda su participación en Telecom Italia o se deshaga de su filial Vivo.
La combinación de Telefónica Brasil y GVT crearía “el mayor operador de telecomunicaciones en el mayor mercado de Latinoamérica, proporcionando una plataforma única para la generación de sinergias y creación de valor”, según apunta la operadora española.
La transacción se financiaría a través de ampliaciones de capital tanto en Telefónica Brasil, como en su matriz Telefónica.